viernes, 25 de octubre de 2019

Trinchera Política: Gobernación de Guárico ofrece alimento, pero no hay bolsas pa` tanta gente.


El representante de la dictadura en la gobernación de Guárico ha publicitado con bombos y platillos, de que en el Estado, se han sembrado millones de hectáreas de granos que no se ven en las pampas del Guárico, ha señalado que ha establecido una empresa que surtirá de toneladas de alimentos a la patria grande y las instituciones educativas. Sin embargo, en las comunidades Guariqueñas no hay bolsa pa’ tanta gente, resulta que la orden de los CLAP es dar una bolsa por cada hogar con menos de 6 integrantes. Es decir, que queda eliminada la modalidad de una bolsa para cada familia, dando como resultado, el fin del CLAP como programa social e instauración formal de la exclusión de cientos de familias como beneficiarias del subsidio. 
Una propuesta de los CLAP que campeo en las comunidades y que fuera rechazada de a cajón por la ciudadanía, fue la de ofrecer los productos a precio de costo, –un exabrupto– las cifras a cotizar estaban por encima del salario mínimo integral y la variedad más la calidad de sus rublos no se ajustaban a las necesidades reales de los consumidores. Toda esta situación nos hace presumir finalmente, que el trasfondo de la política alimentaria en el Estado, esta signada por los negocios y la generación de riquezas para una elite que se apropio de la idea.     
Como condimento, se incorporan los jefes de CLAP; Conciudadanos de larga data en las comunidades, que se han convertido en verdaderos verdugos de sus propios vecinos y hasta de sus familiares, quienes cargados de odio y prepotencia; discriminan, humillan, chantajean y manipulan sin ningún tipo de escrúpulo, como si el poder conferido les da patente de corso para violar los derechos civiles de los ciudadanos. Juego peligro por cierto, si consideramos que la naturaleza es un permanente cambio donde se pueden dar sobresaltos inesperados, creándose posibilidades materiales para que se volteen las posiciones.
Mucho se dice de la gestión de los CLAP pero poca prueba hay, lo que sí es cierto, es que en la calle, hay mas comida, que en los negocios formales y en las pírricas bolsas, de este fenómeno, nos podrían explicar diáfanamente los economistas o algún Francis Drake criollo.
   El programa CLAP, no es otra cosa, que los mismos programas alimentarias subsidiados que implementaba el régimen puntofijista, pero con otra modalidad, características y agravantes circunstanciales históricos. Hay quienes se oponen de manera intestinal y otros que se desviven por él de forma irracional; en todo caso, el programa es política de Estado, ejecutado con bienes públicos, es decir, con reales de cada venezolano. Bajo este principio, los vecinos debemos alzar nuestra voz de protesta contra el manoseo de los recursos financieros del país, la discriminación fascista del régimen y sus acólitos, exigir la ampliación, variedad, calidad y eficiencia del programa, en el entendido, de que el problema del alto costo de la vida, la ha producido las políticas económicas del régimen, con la devastación que dedico a la producción nacional.  Esta lucha reivindicativa debe ser política, sin ninguna vacilación ni maniqueísmo, por lo que debe llevar el sello de la derrota de la dictadura, única garantía para restablecer la democracia y reconstruir el país.  
Los ciudadanos debemos exigir de forma organizada y movilizada a la gobernación y alcaldías, responsables inmediatos de los CLAP en Guárico, que surtan de alimentos las comunidades  e instituciones sin discriminación, de manera oportuna, con productos de calidad, variedad y accesibles. No se trata de pedir limosnas, hay que exigir respeto a los derechos y a la dignidad de los ciudadanos. 

Las utopías tienen fuerza material cuando se construyen con las manos…
Por Reynaldo J. Cortes G.
corguti@gmail.com

lunes, 21 de octubre de 2019

Microcuentos: Historias Negras en el país de la alegría (I)…


Rigoberto salió de casa muy temprano a botar la basura como todos los días, lo vi algo cabizbajo, lento, espasmódico; cosa que es inusual en él. Este hombrecito de espíritu aguerrido y alegre temperamento había destinado para este día, desprenderse de una de sus pertenencias más preciadas, –la dignidad, la esperanza, los sueños–.
Ante la acción vista, sentí pena, y hasta miedo.
A media mañana salió nuevamente. Su aspecto era tétrico, encorvaban sus hombros, y su mirada se perdía como recogiendo los pasos. No pude evitar perseguir su destino con cierto morbo para superar las intrigas.
Rigoberto se dirigió a la registraduria de cobardes, para enrolarse en el engranaje corporativo de la dictadura. Al llegar allí; la cola era larguísima con mucha gente que esperaba su turno para el alistamiento. De un vistazo, se podía divisar la presencia de algunos travestis y pordioseros de la política, lumpen, holgazanes y chulos, guerrilleros del teclado, esquiroles, delincuentes y estafadores, charlatanes de esquinas y algunos académicos y eruditos de cafetines. El local era sucio, lúgubre y la bulla era insoportable.
Pese a que estaba a las afueras del recinto, nunca perdí de vista a Rigoberto, quien en plena cola a sol radiante, sufrió una crisis de nauseas y vértigos. En su palidez y desconcierto, afloro sus raíces rebeldes que lo llevaron a expresar su incomodidad, ante la espera que producía, la burocracia de funcionarios obesos, de rostros viscosos y desaliñados; la muchedumbre se asombro con terror, la algarabía silencio, las miradas se centraron en aquella figurilla confundida y extenuada. Rigoberto registro los ojos de cada bastardo con detenimiento, y entendió, que ese no era su lugar, que cometió un accidente, que debía ir por sus sueños, sus esperanzas y su dignidad; para seguir luchando en las condiciones que fuera hasta lograr la libertad. Me acerque a él, y le dije que éramos más que ellos, que solo faltaba unirnos y rebelarnos hasta lograr la victoria.
Por Reynaldo J. Cortes G.

viernes, 18 de octubre de 2019

Trinchera Política: A la alcaldía le quedo grande el municipio.


       
De pasada por la Plaza Bolívar de San Juan de los Morros, pude constatar, que los dirigentes de la dictadura en el ayuntamiento Juan Germán Roscio, les quedo grande el municipio, que solo cuenta con 1.497 km2 y una población de 130.000 hab. Aprox. Siendo el tercer municipio más pequeño del Estado Guárico.
            En la plaza Bolívar resembraron el césped, colocaron las siluetas del nombre de la ciudad, la pintaron, instalaron unas esculturas nuevas, restauraron las fuentes que funcionan de vez en vez y de vez en cuando, restablecieron la ENERGÍA ELÉCTRICA y las losas quedaron chabacanamente maquilladas. Ahora bien; ¿quien hizo la obra y cuanto costo? Es un misterio. Finalmente como cereza en el coctel, la plaza Bolívar quedo improvista de seguridad.
En todo caso, lo relevante es que la alcalde solo ha gobernado hasta la acera del frente, pese a que cuenta con todos los votos de la Cámara Municipal, el Consejo Local de Planificación Pública Municipal, el Concejo Federal de Gobierno y los Consejos Comunales; sumémosle el apoyo político que recibe desde la Gobernación, el Consejo Legislativo Regional, los Ministerios y la Presidencia. Cuenta además,con todos los recursos que genera la municipalidad, las asignaciones del Estado y los entes nacionales.
De los funcionarios que “representan al pueblo” se desconoce de sus nombres y de su presencia en las comunidades, se ignora de los proyectos presupuestarios, los planes de gestión para la ciudad y las nuevas ordenanzas.
Mientras esta verdad circunda, en las mentes de los gobernantes municipales con cierta frialdad; las calles, aceras y demás áreas públicas están destrozadas, el servicio de aseo urbano es irregular, el transporte público es insuficiente, el ALUMBRADO PÚBLICO CONDENA A LA PENUMBRA A LA VECINDAD, la inseguridad personal y residencial campea libremente, el servicio de agua potable es una lotería, los CLAP someten a la familia al chantaje y domesticación alimentaria, los bachaqueros imponen el libre mercado, etc. A todas estas, las únicas víctimas de estos males son los habitantes Roscianos, que tienen además, que soportar los males que imponen la dinámica política y económica nacional, de un alto costo de vida insostenible, salarios pauperrimos, desempleo, escasez de gas, gasolina, etc.
Ante este drama ¿Qué hacer?: ¿Será, esperar por la aparición de un caudillo mesiánico? ¿Disfrutar de nuestras desgracias? ¿Acostumbrarnos a vivir mal? ¿Vivir de las remesas en silencio mientras los familiares se parten el lomo y son discriminados en el extranjero? ¿Seguimos permitiendo que los representantes de la dictadura en la alcaldía, sigan cobrando sin trabajar? Quien tenga una respuesta adversa a estas interrogantes ya tiene un compromiso consigo mismo y una tarea para la acción.
Ahora bien, ¿por dónde empezar?, en primera instancia, la ciudadanía debe concienciar la necesidad de exigir de forma organizada, autónoma, aguerrida y consecuente sus reivindicaciones inmediatas, focalizando sus responsables directos; A los concejales y alcalde hay que demandarle la solución de los problemas que les competen, la presentación de cuentas y la consulta de los proyectos de inversión y ordenanzas; al mismo tiempo, los ciudadanos debe ir formando y sistematizando las ideas de la ciudad en que aspira vivir de cara a la reconstrucción nacional, una vez sea derrotada la dictadura; porque claros estamos, de que los histriones locales, no van a desarrollar una gestión gubernamental a favor del pueblo mientras estén amparados bajo el manto de la dictadura. En todo caso, el despliegue de TODAS LAS LUCHAS sectoriales y reivindicativas, deben estar signados EN UNA SOLA LUCHA, fin de la dictadura, para dar paso a la democracia, el progreso y el bienestar  social. 
Las utopías tienen fuerza material cuando se construyen con las manos…
Por Reynaldo J. Cortes G.

viernes, 11 de octubre de 2019

Trinchera Política (I): Educadores en lucha…


La agresión fascista de la dictadura contra la educación, el día de ayer (10/10/19), tuvo una respuesta contundente por parte de los docentes venezolanos, en San Juan de los Morros, los educadores, administrativos y obreros de todos los niveles, a excepción de los esquiroles, se echaron a las calles con temple y coraje,para plantarse al frente de la Zona Educativa-Guárico pese a las emboscadas del clima y la provocación de sus fuerzas represivas.
Con sus consignas e himnos, sus estandartesy banderas, sus pitos y cacerolas en una demostración de fuerza indómitalos docentes manifestaron su rechazo a las políticas hambreadoras del régimen; cuántos eran los presentes, y cuántoes la totalidad de su gremio, la respuesta es irrelevante, si partimos del hecho, de la verdad migratoria de profesionales y de que se está luchando contra un patrón dictador. 
Nuestros maestros sin vacilación tienen semanas en las comunidades convocando a los padres y representantes en asamblea, para explicar el drama por la que transita la educación venezolana y de seguro en los próximos días continuaran dando su justa batalla en defensa de la educación y el salario.
El régimen de Maduro y sus personeros regionales, por su parte, seguiránimplementando el estado de terror, para tratar de menguar el descontento que ha provocado,por sudesprecio a la educación; sistematizado mediante el irrespeto a la escala salarial, el contrato colectivo, el salario, los beneficios laborales, la accióngremial y sindical, etc. Lo que desconocen los usurpadores, es que ya los docentes no aguantan más y en 20 años sus condiciones de vida se han pauperizado al extremo, que ya han perdido hasta el miedo.
El sector educativo da signos de mantenerse en la calle, situación que fácilmente podría prender el estado de ánimo de otros sectores gremiales y laborales para reactivar sus luchas y así generar un repunte del movimiento de masas, que desde mayo transita por un reflujo. En este sentido, la dirección gremial, sindical y política debe centrar sus esfuerzos en coordinar y mantener las acciones, trabajar por incorporar la solidaridad de los padres y representantes, además de los sectores sociales, articular todas las luchas en una sola lucha con la clara concepción, de que solo con la derrota del régimen habrá salarios dignos, libertades civiles y la reconstrucción de una educación democrática.
Fresca está, todavía la noticia,del mega-robo de útiles y uniformes escolares perpetrado por directivos de una escuela en San Juan de los Morros, de esto nos salta interrogantes ¿Quiénes dirigen nuestras escuelas?, ¿qué “maestros”express pretender contratar el Estado para darle clases a nuestros hijos y nietos?
Las autoridades regionales de educación han permitido sin ningún evaluó o merito, el ingresode directivos en las instituciones educativas, cuales han que han terminado siendo unos ladrones. Salta nuestra preocupación al presumir, de que estos mismos criterios serán aplicados para meter “maestros” expressa dar clases. Esto es un llamado de atención a los padres, madres y representantes y al gremio docente que no puede permitir que nuestros hijos sean dirigidos por personas de las que no se sabe cuáles sonsus orígenes y capacidades académicas, pedagógicas e institucionales para ejercer una labor tan delicada como es de educar a niños y adolescentes.
Esta grave situación no puede asumirse con indiferencia por parte de la sociedad. Los hechos del robo deben ser repudiados enérgicamente, el rechazo a los “maestros” Express deben ser una acción colectiva en función de prever hechos lamentables en el futuro, no quisiera ningún guariqueño vivir o ver la noticia, de que en las escuelas se ha instaurado el terror de la violencia y de los abusos sexuales.
Finalmente, la lucha educativa es un abanico de demandas en donde actúan una diversidad de niveles y actores de la sociedad, que podríamos resumir, sin equivoco en dejar algunas por fuera:
·         Aumento del salario de los docentes, personal directivo, administrativo y obrero tanto activo como jubilado.
·         Respeto de la tabla salarial, los contratos colectivos, beneficios laborales, la meritocracia y la organización gremial y sindical.
·         Reacondicionamiento de las infraestructuras educativas y buen funcionamiento de los servicios públicos.
·         Funcionamiento eficiente de los Comedores educativos y prestación de calidad de las dietas nutricionales.
·         Aumento y ampliación de Becas estudiantes, dotación de útiles y uniformes escolares
·         Dotación de marial pedagógico para laboratorios, bibliotecas, deportivo, etc..
·         Implementación de Transporte escolar y restablecimiento del pasaje preferencial estudiantil
·         Presupuesto justo para la educación en todos los niveles.
·         Autonomía universitaria.
·         Políticas públicas para atender la crisis del transporte.
·         Revisión del currículo Básico Nacional de enseñanza.
·         Etc.

Estas demandas, de seguro no serán atendidas por la dictadura, habrán quienes afirmen que estos planteamientos son una utopía; sin embargo, estas exigencias serán las consignas que nos conduzcan a librar las luchas hasta derrotar la dictadura. Estas demandas incumplidas, serán la excusa y justificación perfectapara derrotar una dictadura fracasada, para así dar paso a la reconstrucción nacional y la instauración de un nuevo sistema educativo: democrático, científico, público y gratuito.

Las utopías tienen fuerza material cuando se construyen con las manos…

Por Reynaldo J. Cortes G.

domingo, 8 de septiembre de 2019

La unidad y sus complejidades

Si algo tiene la oposición democrática en Venezuela actualmente, es la diversidad de sus concepciones ideológicas, políticas, estratégicas y tácticas. Se agrupan en alianzas coyunturales de acuerdo a las visiones sobre la caracterización al régimen o entendiendo emocionalmente las circunstancias en que se desarrolla la dinámica política. cada quien, de forma intransigente establece su trinchera de lucha permitiéndole tiempo a los inquilinos de Miraflores, distrayéndose así, del objetivo central de lo que nos unifica –salir de la dictadura– Banderas como cese de la usurpación, negociación-elecciones e intervención extranjera se enfrentan entre sí, cada quien haciéndose dueño de la verdad, mientras este jaleo se da en todos los niveles de la dirigencia democrática, cientos de ciudadanos mueren en los hospitales, se van del país, pasan hambre, miseria, pobreza, Etc. Etc. Etc. El problema no termina aquí, estas disyuntivas, algo natural dentro de la diversidad, adquiere matices más complejos cuando se le suman esquirlas dañinas de sectarismo, hegemonismo, mezquindad, prepotencia, predominancia de intereses oscuros individuales y/o grupales,
Tres tendencias vienen predominando el escenario político sobre la ruta hacia la democracia, unas más que otras entendidas por sus propios apologistas; en este aluvión, los afines y los iguales se reúnen en la arena donde más se sienten cómodos, los negociadores electoralistas gritan con majestuosos verbos sus proclamas empañadas de supuesta erudición, pero la realidad desborona toda ilusión, cuando los hechos nos dictan otra cosa, Si la dictadura tuviera la intensión de negociar y recorrer el camino de las elecciones como salida, de seguro ya estuviera en la mesa y haciendo las maletas. Sin embargo, los voceros de esta, han sido taxativamente claros y en perfecto castellano, al manifestar a todo gallote, que ellos no van a dejar el poder. Pasaran décadas en dictadura si esperamos que los usurpadores decidan marcharse. Otro elemento que desmonta la propuesta de la facción “democratista”, es que esta, se sustenta sobre las nubes al desconocer que estamos en presencia de un régimen dictatorial y fascista, no tienen calor de masas que irrigue la lucha en la calle; por el contrario, colocan como principal eje la desmovilización de las masas y la atan al estado de ánimo del régimen, es canallesco, someter a toda una población al sufrimiento en nombre de la ruta “pacifica, democráticas y constitucional”, consigna que entra en contradicción con la legislación plasmada en los artículos 68, 233, 350 y 333 de la CBV y el legítimo derecho universal a la rebelión ante el despotismo. Sorprende ahora, que estos enunciados resultan antidemocráticos y violentos, por algunos paladines del democratismo.
Sobre la negociación tengo criterios claros, se dará solo cuando la gran avalancha de masas organizadas se disponga a luchar decididamente en las calles, obligando al régimen a negociar su partida en un acto desesperado para salvar su pellejo. Sobre las elecciones libres y democráticas, en esto no hay dudas, ya que serán un hecho indetenible que ha de suceder una vez se reorganice la institucionalidad del Estado, por lo que la discusión primaria y sin dilación debe atender y resolver temas candentes que giran alrededor del papel y participación de las FAN en los procesos electorales, cómo vota la migración, revisión de la ley de los procesos electorales y los partidos políticos, legalización de los partidos políticos, levantamiento de las inhabilitación de los dirigentes partidistas, la depuración del REP, la representación de la minoría, el tema de la cedulación y dobles cedulaciones, el acto electoral y sus mecanismos, Etc. Es decir, el tema electoral necesita del más amplio debate y acuerdo político entre todos los actores. Ahora bien, en puerta esta las elecciones regulares de la AN, ese es otro tema abordar en la actualidad, abra quienes dirán, en que no hay que participar, otros se aferraran en hacerlo ciegamente. En todo caso, las elecciones de la AN deben darse el próximo año, y la dirección política de la oposición, está a cargo de concertar una estrategia en donde ponga de relieve la lucha ciudadana en la calle, exigiendo unas elecciones limpias y transparentes. Además de lo propio que exige este concurso. Sin dejar de seguir haciendo esfuerzos por el cese de la usurpación.
Reducir la discusión central de las elecciones, solo a los mecanismos técnicos, candidaturales, o de participar a todas, todas, sin garantías de transparencia y equidad, me parece mediocre y hasta ridícula y solo refleja la desacerbada ambición individual y colectiva de estos grupos, que a la final favorecen al régimen, en todo caso, los temas de carpintería electoral es de segundo plano, por lo que sobresalta el debate político en primera instancia.
Quienes rabiosamente invocan el hechizo de la intervención militar extranjera como ruta para salir de la dictadura, omiten la realidad de que Venezuela es un país en disputa de los grandes bloques imperiales, por lo que la decisión de algunos de estos por intervenir no es cosa sencilla, sumémosle la desestatización migratoria que esto ocasionaría, y que ya ha sido visualizada por los países vecinos y del subcontinente, a la cual se oponen porque agravarían la hoy ola migratoria de venezolanos por la que transitan, además de la devastación que implica cualquier intervención bélica,
La propuesta es efímera, no se sustenta sobre ninguna base material, al igual que los “democratistas” desprecian las capacidades de las masas y las desmovilizan, con la ilusión de ponerla a esperar, a que otros vengan a resolvernos los problemas, que debemos atender con nuestras propias manos. No quiero decir, que en determinado momento, la ayuda internacional no sea necesaria, pero esta va estar sujeta a los niveles de convulsión social interna. Los apologistas de este cliché vienen haciendo su trabajo por fuera, han llamado la atención del imperio de nuestra región y quien ya ha puesto la carta sobre la mesa. Sin embargo los intervencionistas, a aguas abajo, no recrean el escenario posible. Lo que se convierte en una propuesta peligrosa. Desde el punto de vista político, social y económico surge una interrogante que no se debate, –cuál es el costo de una operación militar extranjera–, a sabiendas que nadie hace nada gratis. –Cuál sería el impacto sobre nuestros conciudadanos y las infraestructuras¬–. No me quisiera imaginar la mortandad espeluznante de la población inocente, improvista y desconcertada, que circundan en área estratégicas y objetivos militares como el Conopoima, el RADI, la GN, la 26 de julio y nuestro pequeño aeropuerto, cuando estas, sean bombardeadas por los cazas gringos. Es decir, el tema no es tan fresco de asumir.
Por otro lado, y de seguro la más acertada, se encuentra un sector que se inscribe en el cese de la usurpación, que dicho de otras formas, sintetizan, el fin de la dictadura, fuera del régimen de Maduro, restablecimiento de la democracia, etc. Ahora bien, lo que pareciera una ruta atinada, esta tiene debilidades que no terminan de crear el desenlace hacia la democracia, desde mi perspectiva la deficiencia reside en que no se valora la fuerzas de las masas y la plataforma unitaria existente, en todos sus niveles no termina de concebirse, como dirección del cambio político. Dejando así, la consigna hueca, y eso se ha podido reflejar al plantearse interrogantes en la población como; –de qué forma se come el cese de la usurpación–. Y que desde mi entender, tiene una respuesta sencilla y rápida que se resume, en que tanto dirigentes como ciudadanos deben disponerse a organizar e impulsar una rebelión democrática acompañada de una huelga general.
Hay quienes viven aterrorizados por la diversidad y la gama de facciones en la oposición, cosa que creo natural. En lo particular, eso es de poca importancia, lo significativo es que cada quien trabaje en donde mejor se sienta cómodo, sin ver con celos por el rasero del ojo lo que hace el aliado. En todo caso, lo imperativo es unificarse en torno al objetivo central y hacer todas las cosas que contribuyan con la meta planteada. Un ingrediente importante, es deslastrarse de todo tipo de autoritarismo y sectarismo en el que nos envolvemos. Buscar los métodos idóneos que abran los puntos de encuentros sin mezquindad ni hegemonismo, ejercitando el sentido reflexivo, crítico y autocritico. En este camino no hay recetas fijas y no hay una verdad absoluta.
La unidad debe liberarse de la manipulación caudillesca, –si no estás conmigo o con nosotros no estás con la unidad–, estas son acciones que han hecho daño y que se manifiestan en todas las facciones. Por tanto, el tema de la unidad debe girar alrededor del objetivo central, al respeto de la autonomía y al reconocimiento, en donde cada quien haga las tareas que más crea acertada, pero con amplio criterio de hacer avanzar la caída del régimen sin oxigenarlo. En este sentido, la unidad se plantea en torno a la organización y articulación de la diversidad, a la concertación de acciones comunes, sobre un objetivo común. Es difícil esto, si lo es, pero es una tarea que hay que emprender.
La unidad debe tener patas largar y un camino ancho, porque el fin de la dictadura no significa la gloria, reconstruir el país va requerir un acuerdo de gobernabilidad, un nuevo pacto para el restablecimiento de la democracia, que supere los errores de nuestro pasado reciente, como lo fuera el puntofijismo. El nuevo convenio debe afianzarse sobre relaciones amplias, democráticas, participativas e incluyentes de toda la diversidad opositora.
Finalmente, ante la complejidad de la dispersión de las fuerzas anti-dictatoriales no hay remedio mágico en el corto plazo. Sin embargo, quienes asumimos la responsabilidad de forjar la unidad, estamos comprometidos en emprender nuestros mejores esfuerzos para allanar el camino que pareciera espinoso, derrumbar las trincheras de lo que nos divide y permitir que las grandes masas de hombres y mujeres registren los cambios que exige la nación.
Reynaldo J. Cortés G.
corguti@gmail.com

miércoles, 21 de agosto de 2019

A LA SOMBRA DEL SAMAN:


Hay gente que teme al presente y el futuro porque viven atados al pasado, pasado cual génesis nos condena a la culpa ancestral de hechos ajenos, deliberadamente concebidos o por accidente del protagonismo de la cotidianidad. Lo peor, es que el tiempo corre sin perdonar, en silencio y sin pausas. Al racero de la mirada, hay quienes solo se ven, sus cicatrices naturalmente hechas por el presente pasado, y un par de cuantos, se quedan contemplando desde todos los ángulos, perspectivas y conjeturas vanamente esas heridas. El manual nunca llego de las manos de nuestros padres, quizás ellos tampoco lo obtuvieron, construir la vida, no tiene un destino ajeno a la carga genética que poseemos. Por tanto, es inútil seguir martillando enigmas que solo están en nuestras manos. La vida es hoy, con proyección al mañana y en este camino estacionarse en las experiencias desagradables, es desperdiciar las posibles buenaventuras. La vida, como azar, solo hay que vivirla previendo los traspiés que genera cualquier expedición, con valoraciones generales del pasado, pero siempre abrazando la libertad que se desprende de las emociones por conquistar lo desconocido, para así demostrar materialmente los nuevos éxitos o los malos momentos en el camino. El miedo es libre de obtener pero esclaviza, la libertad desnuda las emociones y convierte cual alquimista la realidades sean cual fuere.
Reynaldo Cortes      

#ProsasEnajenadas (17/03/2024)

"Pude quemar los barcos al llegar a los muelles; pero la luna plateada me deslumbró las pupilas cansadas; a la postre termine contempla...